Philipsen gana al esprint en el Tour antes de trilogía decisiva en los Alpes
El belga Jasper Philipsen abrió por fin su contador de triunfos de etapa en el Tour de Francia 2026 al ganar la decimoséptima, este miércoles en Voiran, imponiéndose al esprint en un grupo de una treintena de corredores, en esta jornada de transición para los favoritos.
Perfectamente ayudado en el tramo final por su compañero Mathieu van der Poel, el velocista del Alpecin terminó cruzando la meta por delante del suizo Mauro Schmid y del neerlandés Olav Kooij para conseguir su undécima victoria en la Grande Boucle, pero la primera en esta edición.
Los primeros de la clasificación general, entre ellos el maillot amarillo Tadej Pogacar, entraron tranquilamente a nueve minutos.
Antes de tres etapas de montaña en los Alpes, el esloveno Pogacar conserva su ventaja de 4 minutos y 32 segundos sobre el segundo, el belga Remco Evenepoel.
El equipo Alpecin consigue su segundo triunfo de etapa en esta 113ª edición de la ronda gala, después del éxito de Van der Poel en Ussel, mientras que Bélgica acumula ya seis triunfos para sus corredores en este Tour de 2026, después de los tres de Tim Merlier -que abandonó después- y los dos de Evenepoel, que ganó el domingo en Plateau de Solaison y el martes en la contrarreloj de Thonon-les-Bains.
Para Philipsen es además un enorme alivio después de haber intentado el triunfo sin éxito varias veces en este Tour: su alegría era evidente y permaneció tumbado en el suelo en la meta para saborear su victoria.
"Llegué al Tour con la mejor forma de mi vida, con una preparación que había sido perfecta, pero las primeras etapas fueron horribles. No sé si fue el calor u otra cosa, pero no me sentía bien", explicó el triunfador del día.
"Claro que entonces dudé. Fue duro mentalmente leer toda esa mierda en Instagram", apuntó.
Dos quintos puestos, un cuarto lugar y dos terceros no bastaban para este "serial winner" de personalidad volcánica, que como buen esprínter solo pensaba en cómo conseguir una victoria.
- Un día animado -
Gracias a este triunfo, Philipsen se aproxima al maillot verde de la clasificación por puntos, situándose a solo siete puntos del danés Mads Pedersen, octavo en la etapa de este miércoles.
El día estuvo muy animado, con múltiples ataques que rompieron el pelotón en varios grupos y que por unos momentos llegaron a poner en apuros al mexicano Isaac del Toro, tercero de la clasificación general.
Un grupo de dieciséis hombres, entre ellos Van der Poel y el hiperactivo Quinn Simmons, dominó durante largo tiempo, hasta que fueron alcanzados por seis corredores, entre ellos Pedersen y Jasper Stuyven.
Ese último probó suerte en solitario en la parte final, antes de ser neutralizado a poco más de tres kilómetros de la meta, situada en la subida de la Commanderie.
En ese final, Van der Poel protegió a Philipsen y en la última recta el belga dio una lección de fuerza.
"Esta victoria me ha costado años de vida. Estuve luchando entre diferentes grupos. Pensaba que estaba sin opciones, pero mis compañeros continuaron creyendo en mí y me condujeron hasta la meta", admitió Philipsen.
- Suplicio para Adam Yates -
Muy por detrás, el miércoles fue un calvario para el británico Adam Yates, que sufría problemas estomacales desde el martes y que entró en meta a 26 minutos y medio del ganador.
"Creo que se recuperará, puede que no para mañana (jueves), pero al menos para la etapa reina (del sábado). Ayer estaba realmente mal. Si ayer hubiera sido una etapa normal creo que él habría abandono, pero fue una contrarreloj y pudo gestionarlo", explicó Pogacar, compañero suyo en el UAE.
El jueves, la 18ª etapa del Tour unirá Voiron con Orcières-Merlette y marcará el inicio de una trilogía alpina previa a la última etapa de los Campos Elíseos de París.
En el trazado de 185,2 km, la etapa del jueves incluye cinco ascensiones, entre ellas dos puertos de primera categoría, el Engins (11,4 km al 5,4%) y la subida final hacia Orcières-Merlette (7,1 km al 6,7%).
Sobre el papel parece un terreno de juego ideal para una escapada, ya que los favoritos podrían priorizar los ataques para las etapas exigentes de viernes y sábado, ambos con final en Alpe d'Huez.
Q.Lindgren--StDgbl