Stockholms Dagblad - Aulas que queman: España se preocupa por el calor en sus centros educativos

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Aulas que queman: España se preocupa por el calor en sus centros educativos
Aulas que queman: España se preocupa por el calor en sus centros educativos / Foto: Cristina Quicler - AFP/Archivos

Aulas que queman: España se preocupa por el calor en sus centros educativos

A media mañana, los niños de una escuela cerca de Barcelona juegan con agua en el patio. En las clases, el calor se hace insoportable como en muchos de los centros que monitorea la iniciativa catalana "Aules que cremen", que denuncia la falta de adaptación ante unas temperaturas al alza.

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En primera línea del cambio climático, los periodos de calor son cada vez más extensos en España, donde muchos colegios y liceos públicos siguen sin climatizar.

"Estamos pasando mucho calor y eso tiene una afectación global en nuestro día a día con los niños", explica Marta Abril, profesora en la escuela pública Patufet Sant Jordi de L'Hospitalet de Llobregat, en el área metropolitana de Barcelona.

Este centro con alrededor de 450 alumnos de Infantil y Primaria tiene unos ventiladores de techo comprados hace años por la asociación de familias, y que les ayudan a sobrellevar unos finales e inicios de curso cada vez más complicados. Pero no es suficiente.

"Los dolores de cabeza [de los alumnos] cuando suben del patio son constantes. Tienes que recordarles que antes de jugar se mojen la cabeza, que durante el patio se vuelvan a mojar", describe la maestra.

A pocos días del final de curso, en este día de junio la escuela superará en su interior los 29 ºC, según el sensor instalado en una de las clases, que envía automáticamente sus datos a la web "Aules que cremen" [Aulas que queman, en catalán], creada principalmente por un grupo de docentes.

- A 35 grados -

A Pau Sánchez, profesor de Tecnología en un centro público de Secundaria, se le ocurrió la idea hace unos meses, al leer que no debían superarse los 27 grados en un espacio de trabajo cerrado.

"Hay una legislación laboral que habla sobre las condiciones saludables para un trabajador adulto, pero no hay ninguna ley que regule en qué condiciones tiene que estar un menor", reclama el docente, recordando que las escuelas son prácticamente los únicos edificios públicos no climatizados en España.

Habló entonces con su excompañero de clase Octavi Enrech, que es desarrollador, y concibieron esta plataforma que usa sensores fabricados con materiales disponibles en las aulas de Tecnología.

Pocas semanas después, recogen datos de casi 300 centros educativos de Cataluña, que conforman un mapa lleno de puntos ardientes.

"La evidencia ya se sabía, pero ahora al menos está escrita en alguna parte. Que las temperaturas son exageradamente calientes. Que hay escuelas con 35 grados, con alumnos haciendo clase. Que a mí me parece impensable", subraya Enrech.

- Al límite -

En el sur de Europa, España es un país acostumbrado a las altas temperaturas, pero el cambio climático las está agudizando, mientras multiplica fenómenos como las olas de calor. Los últimos cuatro años fueron los más cálidos en el país desde que se iniciaron los registros en 1961, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología.

"Estamos en lo que a veces se ha denominado un 'hot spot', un área especialmente sensible al calentamiento", resalta Javier Martín Vide, profesor emérito de Geografía de la Universidad de Barcelona.

Según un estudio de la organización Equitat.org, casi la mitad de los edificios escolares catalanes fueron construidos antes del año 2000 y tienen "déficits importantes en términos de eficiencia energética y confort térmico". En Madrid, asociaciones de familias denunciaron ante el Defensor del Pueblo la falta de climitazación en las aulas.

Sindicatos docentes de Valencia (este), que como los catalanes llevan meses con huelgas y movilizaciones para pedir mejoras en la educación pública, también protestaron por el calor en sus escuelas.

Ante ello, las administraciones de este país tan descentralizado anunciaron inversiones millonarias para climatizar y acondicionar centros, que se suman a las iniciativas en marcha.

Una de las más ambiciosas es la de la ciudad de Barcelona, que ya lleva climatizados 54 centros y otros 30 están en proceso a través del Plan Clima Escuela, por el que invertirá unos 100 millones de euros procedentes de la tasa que se cobra a los turistas para acondicionar las alrededor de 140 escuelas primarias públicas de la ciudad, y otros 30 centros, antes de 2030, según cifras municipales.

En Andalucía un tercio de las escuelas y liceos públicos tienen alguna climatización, según el diario El País. Pero, para padres, profesores y expertos, son apenas unos primeros pasos ante el enorme reto climático.

"La sociedad y sobre todo las autoridades reaccionarán de forma brusca, ágil, cuando un niño lamentablemente sufra un golpe de calor, que es un episodio muy grave", lamenta Martín Vide. "Estamos ya en el límite de que pudiera ocurrir", alerta.

C.Nordlund--StDgbl