Científicos de Florida buscan corales resistentes al calor ante el cambio climático
Frente a la costa de Florida, Estados Unidos, un equipo de científicos y voluntarios equipados con herramientas de buceo baja hasta el fondo del mar, comienza a plantar corales jóvenes en un arrecife y examina cómo están prosperando otros en aguas cada vez más cálidas.
Es parte de un programa de largo aliento llamado "Rescata un arrecife", dirigido por la Universidad de Miami, que busca impulsar la conservación y sensibilizar a la población.
Parte de ese trabajo consiste en investigar qué especies de coral son capaces de soportar mejor el rápido calentamiento de los océanos debido al cambio climático causado por el ser humano.
"Ciertas especies pueden ser más resilientes, ya que son capaces de sobrevivir mejor y recuperarse de episodios de estrés térmico", explicó a la AFP la coordinadora del programa, Devon Ledbetter, durante una inmersión reciente en Rainbow Reef, a unos tres kilómetros de la costa de Key Biscayne.
Los arrecifes de coral sostienen vibrantes ecosistemas marinos, pero también actúan como rompeolas, protegiendo las costas de la erosión y las inundaciones provocadas por tormentas.
Sin embargo, la situación es cada vez más grave.
Una ola de calor marina sin precedentes que comenzó en 2023 provocó la "extinción funcional" de dos especies de coral de vital importancia ecológica, el coral cuerno de alce y el coral cuerno de ciervo, en el arrecife de Florida, lo que pone de relieve los peligros crecientes que el calentamiento del clima supone para los océanos del mundo.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) considera que este cuarto evento global de blanqueamiento de corales probablemente llegó a su fin a mediados de 2025. Pero la llegada de un fenómeno de El Niño muy intenso podría provocar un nuevo episodio de blanqueamiento más generalizado, incluso en las aguas de Florida.
Durante la expedición, los participantes realizan sus tareas con diligencia. Algunas especies de coral con ramas de rápido crecimiento se plantan en "árboles de coral", estructuras que parecen antiguas antenas de televisión, suspendidas en el agua con la ayuda de boyas.
Otras se colocan sobre superficies tipo mesas fijadas al fondo del océano, y otras se montan en tapones, atornillados a una pequeña base que se planta en el arrecife.
A estas se les colocan paraguas antipredadores para protegerlas de los peces hambrientos que intentan morderlas.
Los investigadores colocan tablas de referencia de color alrededor de los corales recién plantados para registrar su pigmentación, un método utilizado para monitorear su salud y detectar signos tempranos de estrés por calor.
El coral está formado por diminutos animales individuales llamados pólipos, que mantienen una relación simbiótica con algas microscópicas que viven dentro de sus tejidos.
Sin embargo, cuando las algas se estresan por el calor o la contaminación, se van, lo que provoca que el coral se "blanquee" y se vuelva vulnerable a enfermedades y a la muerte.
"De manera anecdótica, hemos visto que el coral estrella montañoso tiende a ser el más resistente al blanqueamiento y al estrés térmico", explicó Ledbetter.
Hasta ahora, el programa ha plantado esta temporada 615 corales, de los cuales 228 forman parte del estudio sobre blanqueamiento térmico. Los resultados se entregan posteriormente a las autoridades estatales de medio ambiente y vida silvestre.
El programa comenzó en 2015 y según explicó Ledbetter existe tanto para contribuir a la ciencia como para educar al público, pero también para reconstruir el ecosistema, "un coral a la vez".
Los riesgos nunca han sido tan altos. Incluso con el final del cuarto evento global de blanqueamiento, las temperaturas de la superficie del mar siguen siendo más altas que hace entre 25 o 30 años, cuando ocurrió el primer episodio de blanqueamiento de coral, según una investigación reciente publicada por la NOAA en la revista Coral Reefs.
C.Gunnarsson--StDgbl