Siria comenzó a destruir las armas químicas de la era Asad
Siria comenzó a destruir equipos vinculados a su antiguo programa de armas químicas, anunció este jueves su representante permanente ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, un paso de gran alcance simbólico a casi dos años de la caída de Bashar al-Asad.
"Esta es la primera operación de destrucción desde nuestra liberación del antiguo régimen", comentó el embajador de Siria ante la ONU, Ibrahim Olabi, calificándola de "momento histórico".
El tema de las armas químicas sirias permanece estrechamente ligado a uno de los capítulos más oscuros de la guerra civil.
El 21 de agosto de 2013, un ataque químico atribuido al gobierno sirio —que negó cualquier implicación— en Guta Oriental, un suburbio de la capital, Damasco, causó la muerte de más de 1.400 personas, según la inteligencia estadounidense.
Las imágenes de hombres, mujeres y, sobre todo, niños sin vida, con espuma en la boca, conmocionaron al mundo.
Presionada por Washington y Moscú, Damasco se unió a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y acordó declarar y entregar sus arsenales de agentes tóxicos para su destrucción.
Sin embargo, los inspectores internacionales concluyeron posteriormente que el régimen de Asad nunca había revelado completamente su programa y había obstaculizado repetidamente sus investigaciones.
En 2021, la OPAQ tomó la medida sin precedentes de privar a Siria de su derecho al voto tras concluir que su fuerza aérea había utilizado gas sarín y cloro contra su propia población en zonas controladas por facciones de la oposición.
- Primera destrucción desde 2014 -
Desde la caída de Bashar al-Asad a finales de 2024, las nuevas autoridades sirias se han comprometido a cooperar con la organización para destruir las armas químicas.
Autorizaron así a los inspectores de la OPAQ a establecer una presencia permanente en el país para documentar los sitios sospechosos, asegurar los arsenales restantes y recabar testimonios sobre ataques ocurridos durante los 13 años de guerra.
"Queremos proteger al pueblo sirio para que estas armas no caigan en manos equivocadas", declaró Ibrahim Olabi, añadiendo que cada sitio protegido contribuye a la seguridad de la región y del resto del mundo.
La Alta Representante de las Naciones Unidas para el Desarme, Izumi Nakamitsu, indicó que un equipo de la OPAQ verificó el mes pasado la destrucción irreversible de 42 bombas aéreas.
"Este importante avance significa que, por primera vez desde 2014, la OPAQ ha verificado la destrucción de municiones químicas en la República Árabe Siria", subrayó.
En el Consejo de Seguridad, Estados Unidos instó a las nuevas autoridades sirias a continuar su cooperación con la OPAQ.
"Esta es también una forma de honrar la memoria de los hombres, mujeres y niños sirios que perdieron la vida", afirmó la embajadora adjunta de Estados Unidos, Tammy Bruce.
"Que su memoria nos inspire a continuar nuestros esfuerzos para construir una Siria y un mundo finalmente libres de armas químicas", añadió.
China y Rusia también celebraron los avances logrados por Damasco en la destrucción del antiguo arsenal de armas químicas de Siria.
Bashar al-Asad huyó a Moscú en diciembre de 2024, antes de que Damasco cayera en manos de las nuevas autoridades.
B.Berglund--StDgbl